El Dolor Crónico se establece hoy en día como un gran problema socio-sanitario dados sus altos índices de incidencia, afectando en la actualidad a 1,5 billones de personas en la población mundial. El impacto económico derivado de su abordaje y los datos de prevalencia a futuro de esta entidad clínica, presentan la necesidad de explorar nuevas vías de tratamiento que permitan una optimización del manejo autónomo del paciente,  un mayor control de los recursos sanitarios  invertidos y un cambio de paradigma social en las posibilidades de tratamiento y el logro de resultados que pueden alcanzar quienes lo sufren.

Es así, que el ejercicio se presenta como una fórmula terapéutica accesible, económica y replicable en los sujetos que padecen Dolor Crónico, indistintamente de la condición específica que lo genere, permitiendo la obtención de mejoras en la reducción del dolor y mejorando la capacidad funcional y psicosocial de los mismos. 

Para conseguir estos efectos analgésicos es necesario conocer, entre otras cosas, la influencia del ejercicio en los mecanismos de Inhibición Descendente del Dolor, y hoy en día podemos asegurar con base científica que con una prescripción adecuada, se generan cambios adaptativos tanto a nivel estructural como a nivel funcional en las diferentes áreas que están involucradas en él, como son la Sustancia Gris Periacueductal (PAG), la médula Rostral Ventromedial (RVM) potenciando las off-cell (inhibición descendente) e inhibiendo la on-cell (facilitación descendente) y el Asta Dorsal de la Médula, favoreciendo la liberación de neurotransmisores como la serotonina, cannabinoides, opioides, dopamina…

Pero además, el ejercicio también provoca cambios importantes en el Sistema Inmunológico, ayudando a controlar la sensibilidad y respuesta al dolor, por ejemplo, modifica el fenotipo de los macrófagos en el músculo, lo que permite que liberen más citoquinas antiinflamatorias en lugar de proinflamatorias o reduce la activación de las células gliales en el sistema nervioso central, aumentando la cantidad de estas citoquinas en el asta dorsal de la médula. Un ejemplo de ello es ver como en pacientes con Dolor Lumbar Inespecífico y Fibromialgia mejora la Modulación Condicionada del Dolor.

Pero algo importante a tener en cuenta de cara a la intervención es ¿cuál es la dosis y el tipo de ejercicio más adecuado para crear estos cambios positivos?

Este es el objetivo del siguiente estudio, evaluar la relación entre la dosis medida de ejercicio y el tamaño del efecto en el dolor crónico.

Los estados de enfermedad que incluyeron fueron: dolor Lumbar (LBP), Osteoartritis (OA), Artritis Reumatoide (AR), dolor de Cuello (NP), dolor Patelofemoral (PFPS) y Fibromialgia (FMS).

En líneas generales se sabe que ejercicios realizados a una intensidad baja-moderada, superior al 55%-60% de la FC ya son suficientes para generar impacto en los síntomas de pacientes con Dolor Crónico, pero se desconoce cuál es la mejor dosis para cada uno de ellos de forma exacta. 

Cuando se comparan los cambios con las mediciones de dosis únicas (Frecuencia, Tiempo o Duración), mientras se mantienen las otras variables, se encuentra un efecto analgésico mayor cuando se incrementó la frecuencia por semanaSin embargo, cuando se incrementó el Tiempo, en minutos por semana, o la Duración del entrenamiento, el modelo predice un efecto analgésico disminuido. Por lo que ejercicios de corta duración pero realizados de forma diaria podría ser la modalidad más aceptada en la mayoría de pacientes.

Nuevos estudios deben aportar un mayor nivel de especificidad en la dosis de ejercicio prescrita y las variables a controlar, aportando la frecuencia, duración, intensidad y duración concretas de la mejor intervención, pero este dato nos aporta un avance importante en la aplicación de programas de Ejercicio en sujetos con Dolor Crónico.

         Grupo de Dolor Musculoesquelético y Control Motor

Alsouhibani A, Vaegter HB, Bement MH. La hipoalgesia sistémica inducida por el ejercicio después del ejercicio isométrico reduce la modulación del dolor condicionado. Pain Med (Estados Unidos) . 2019;20(1):180-190.

Ellingson LD, Stegner AJ, Schwabacher IJ, Koltyn KF, Cook DB. El ejercicio fortalece la modulación del dolor del sistema nervioso central en la fibromialgia.

Polaski AM, Phelps AL, Kostek MC, Szucs KA, Kolber BJ. Hipoalgesia inducida por el ejercicio: un metanálisis de la dosis de ejercicio para el tratamiento del dolor crónico. PLoS Uno . 2019;14(1):1-29.

Da Silva Santos R, Galdino G. Sistemas endógenos implicados en la analgesia inducida por el ejercicio. J Physiol Pharmacol. 2018;69(1):3-13.

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