El dolor lumbar es un problema que afecta en torno al 80-85 % de la población general en algún momento de su vida, de los que un 15 % aproximadamente tienen un origen claro, pero el resto, se considera inespecífico o inclasificable, siendo en estos casos donde el tratamiento convencional ha fracasado. En el origen de este dolor lumbar inespecífico se encuentran factores biológicos, psicológicos y sociales y factores como las conductas de dolor y otros procesos de aprendizaje que influyen en el proceso de cronificación, entre ellos la variabilidad de diagnósticos aportados por los diferentes profesionales que han participado en el proceso de evaluación y tratamiento del paciente.

Además, el dolor lumbar es el mayor responsable de incapacidad y de absentismo laboral con el consiguiente elevado coste económico y deterioro en la calidad de vida de quienes lo padecen. Es por ello que consideramos necesario que los diagnósticos y tratamientos clínicos deben unificarse aumentando su eficacia en la causalidad real del proceso de dolor y evitar que la trayectoria del futuro continúe en esta línea, reduciendo así los datos de incidencia para el dolor lumbar crónico.

Los hallazgos de la exploración física subjetiva y objetiva, basada en el modelo de los signos y síntomas, se utilizan para dar un diagnóstico inicial a pacientes con dolor lumbar y síntomas relacionados hacia las piernas. El propósito del estudio que presentamos a continuación fue desarrollar la mejor evidencia de Reglas de Diagnóstico Clínico (CDR) para la identificación de los componentes pato-anatómicos más comunes en el dolor de la columna lumbar; discos intervertebrales, articulaciones sacroilíacas, articulaciones facetarias, raíces nerviosas, tejidos miofasciales, tejido nervioso periférico o la sensibilización del sistema nervioso central.

Es cierto que para una gran proporción de pacientes en fase aguda o subaguda, podría no ser tan necesario realizar un diagnóstico anatomopatológico preciso. Sin embargo, para los pacientes cuyos síntomas no mejoran después de varios meses, la necesidad de un diagnóstico más preciso se vuelve cada vez más valiosa como guía para un tratamiento más eficaz y dirigido. En este sentido, las recomendaciones de esta revisión sistemática podrían ser útiles, ya que se facilita la selección de pacientes para procedimientos de diagnóstico por imágenes de alta tecnología costosos y de inyección mínimamente invasivos, con la consecuente mejor utilización de los recursos.

En la actualidad, no existe un “gold standard´´ para la clasificación del dolor lumbar, pero lo que sí está disponible son “estándares de referencia´´ que, aunque no son perfectos, son apropiados y bastante adecuados para la mayoría de los pacientes como comparadores junto con otras pruebas clínicas en el resultado exitoso de la precisión diagnóstica. 

Es así que en algunas categorías de diagnóstico tenemos evidencia suficiente para sugerir una CDR. En otras, solo tenemos evidencia preliminar que necesita ser probada en estudios futuros. El uso de pruebas clínicas únicas parece ser menos útil que las agrupaciones de pruebas que están más en consonancia con la toma de decisiones clínicas.

En la práctica diaria, es poco probable que los terapeutas saquen conclusiones basadas en un único hallazgo o no debería ser así, siendo esto respaldado por los resultados de esta revisión, que aseguran una precisión más prometedora en el diagnóstico cuando está basado en una combinación de hallazgos. 

Con respecto al diagnóstico clínico de disco intervertebral sintomático, articulación sacroilíaca, espondilolistesis, hernia de disco con compromiso de la raíz nerviosa y estenosis espinal, pudieron construir CDR  prometedoras en esta revisión con una alta especificidad, sin embargo no fue así para otras entidades más relacionadas con las articulaciones facetarías, las fracturas, el tejido miofascial o la sensibilización central, probablemente por la variabilidad en la presentación y comportamiento de los signos y síntomas en los pacientes y el origen multifactorial del mismo. 

Alexandra Alonso Sal

Profesora del Máster oficial de Terapia Manual Ortopédica en el Tratamiento del Dolor

Miembro del Grupo de Investigación Dolor Musculoesquelético y Control Motor de la Universidad Europea

BIBLIOGRAFÍA

Tom PetersenMark LaslettCarsten Juhl. Clinical classification in low back pain: best-evidence diagnostic rules based on systematic reviews. BMC Musculoskelet Disord. 2017 May 12; 18(1):188.

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