“VAGO NO SOY, QUIZÁS ALGO TÍMIDO PARA EL ESFUERZO”.

           -Roberto Fontanarrosa-

Estimado paciente:

No quiero parecer brusco, pero ¿hasta cuando vas a seguir con esto?

Se que no eres el único culpable y también sé que gran parte de la culpa la tenemos nosotros, incluso podría justificar que la sociedad y el humanismo tienen su parte de responsabilidad, pero, ¿no crees que ya va tocando?

Se que la sociedad te aliena para no hacerlo con artimañas pueriles, que busca tu plenitud de vida de otra manera haciendo tuyo todo lo que te hace feliz y dándole a los demás todo lo que te supone un problema, como por ejemplo tener una lesión o dolor.

Entiendo que, esa corriente de pensamiento moderno llamada humanismo, te intenta convencer que lo único plausible e importante es el culto a la mente, al ser intelectual.

También asumo que nosotros, los sanitarios, nos hemos subido a ese carro y, bien por comodidad o por pensamiento incompleto, hemos decidido creernos en sanadores cual ser divino sin pedirte nada a cambio.

La verdad es que no te lo hemos puesto nada fácil, pero reconoce al menos que tú tampoco ayudas.

Afortunadamente, los avances en la ciencia y la promulga de sus logros están consiguiendo que los criterios y los pensamientos de todos se vayan amoldando a nuestra manera de trabajar y que cada vez seamos mas los que incidimos en esos criterios para que todos salgamos ganando en esta relación terapeuta- paciente.

Nosotros, aunque despacito, vamos abriendo los ojos a la realidad científica, pero tú, paciente, no tienes acceso a ella de la misma manera y necesitas que alguien te la muestre.

Esa, es labor nuestra y no tuya, nosotros tenemos incidencia directa en ti y debemos abrirte los ojos a la verdad.

Por eso, querido mío, el fisioterapeuta no solo te trata, es decir, no solo te espera a que te tumbes para luego tirarse una hora tratándote el cuerpo con el lema por bandera de “si más duele más cura”.

El fisioterapeuta no solo habla contigo para trabajar menos o timarte, habla contigo para realizar un diagnóstico preciso, para aconsejarte en tu día a día o para mostrarte la ciencia al descubierto.

Sin embargo, viejo amigo, últimamente oigo comentarios del tipo “me ha cobrado 50 euros por hablar y casi no me ha tocado” o “me ha soltado un rollo con que tengo que hacer ejercicio y no me ha puesto prácticamente la mano encima” o “50 euros perdidos por oír que a mí no me duele la vertebra que todo está en mi cabeza”.

Desgraciadamente he llegado a oír que los fisioterapeutas ya no son lo que eran porque la relación precio/ tratamiento manual es de estafa.

Pues bien, entiendo perfectamente que te quejes porque es deporte nacional mas si cabe si es de manera anónima, pero, como diría aquel…… ¿y qué hay de lo mío?

No voy a entrar en detalles respecto a si entiendes o no que los fisioterapeutas somos profesionales sanitarios serios, que realizamos un razonamiento clínico basado en la evidencia científica y no que diagnosticamos por ciencia infusa.

Te parece bien que te explore el traumatólogo, el cardiólogo o el dentista no sea que se equivoquen y te traten mal, sin embargo, no entiendes que nosotros debemos de hacer lo mismo.

Ahora bien…

¿Qué aportas tú?

¿Haces algo por curarte?

¿De verdad?

Permíteme que dude y no es por ti, simplemente me lo dice la ciencia.

Realizaron un estudio sobre la adherencia de los programas de ejercicio domiciliarios, si esos que el fisioterapeuta te manda para hacer en casa para que mejores en tu dolor, utilizando diarios de ejercicios y escalas autoinformadas para que rellenaran con el paso de los días.

Se investigó a 70 participantes mayores de 45 años con dolor de rodilla que realizaron un programa de ejercicios de 12 semanas, con una dosis de 5 veces por semana.

Sin que los sujetos supieran nada, se les incluyó un acelerómetro en los pesos de tobillo provistos para realizar el protocolo de ejercicio.

Doce semanas después, los resultados de los diarios de ejercicio y las escalas autoinformadas no se correlacionaron con los datos ofrecidos por el acelerómetro, es decir, los pacientes mintieron en los cuestionarios concluyendo que este tipo de procesos para la adherencia al ejercicio por parte de los pacientes es muy escasa.

blogandres1

Esta conclusión es la que saca la ciencia, pero, a pie de calle la conclusión es otra.

La conclusión es que mientes, que no solo no pones de tu parte un solo ATP de energía para curarte, sino que además intentas engañarnos diciendo que si lo has hecho, para después salir a la calle a decir que el fisioterapeuta es muy malo porque no te toca y encima te manda ejercicio en casa que eso no funciona.

La reflexión es simple…

Si no haces tú nada por ti, ¿qué esperas que hagamos los demás?

¿Estás en derecho de exigir nada cuando tu no ofreces?

Hazte un favor, abre las orejas, escucha, entiende, actúa y deja de quejarte ya que la cosa cansa.

“ES HUMANO EQUIVOCARSE, PERO ES MUCHO MAS HUMANO ECHARLE LA CULPA A OTRO”.

-Baltasar Gracián-

 

Andrés Quevedo García.

Fisioterapeuta.

Grupo Dolor Músculo-Esquelético y Control Motor UE

tomuniversidadeuropea@gmail.com

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